sábado 2 de agosto de 2008

¡QUE BODAS, TIENES TU! Cursillo prematrimonial para parejas indecisas



Terapeuta: Les doy la bienvenida a este cursillo prematrimonial, en el cual se profundizará en las claves para la convivencia, la comunicación en el matrimonio, la sexualidad y la paz conyugal. El matrimonio lo deben concienciar como un paso decisivo en sus vidas, la vida matrimonial puede ser hermosa pero también muy difícil, reflexionen sobre el paso que van a dar, para que no caigan en el precipicio del divorcio, será la fuerza del amor y la unión la que los ayudará a vencer las diferencias, más allá de las posibles peleas el matrimonio puede llegar a ser en algunos casos fuente de felicidad. Como terapeuta y sacerdote pienso ayudarlos para que se preparen adecuadamente y estén en capacidad de tomar una decisión acertada y puedan afrontar su futura vida como parejas de la manera más satisfactoria posible. En esta sesión los ayudare mas como terapeuta que como sacerdote, con la presentación y estudio de diferentes casos a través de los cuales puedan ustedes reflexionar y aprender mediante la experiencia de otros. En estos casos que he conocido en mi consultorio de psicólogo solo he cambiado algunos nombres para guardar la privacidad y confidencialidad que ello amerita. Los presentare con la ayuda de mis asistentes. Ah, una aclaratoria mis asistentes son parejas voluntarias de otros cursillos que representaran sus experiencias y me ayudaran a representar las de otras parejas. En el primer caso que he denominado “Las cosas que no me gustan de ti” quiero que ustedes reflexionen sobre la importancia de conocer las cosas buenas y las que no lo son tantos de la otra media naranja.

Caso: Las cosas que no me gustan de ti

Vemos a una pareja sentada en unas sillas esperando que llegue alguien, tienen unas bolsas de compra, de una de ellas, la novia saca unos zapatos que usará el día de la boda por la iglesia.

Josué: Mi amor, acuérdate de nunca botar los zapatos de la boda.

Sofía: Claro que no Josué, yo sé que se deben guardar para que el amor dure toda la vida.

Josué: Eso es lo que más quiero que nuestro amor dure toda la vida, tú eres mi bebé y siempre lo serás.

Sofía: Suspiro por lo menos cien veces al día deseando verte cuando no te veo. Te quiero más que a mi vida, no podría vivir sin ti.

Josué: Mi vida tampoco tendría sentido sin tu amor.

Sofía: Mi corazón se ha vuelto loco por ti. Te amo Josué. Quiero que seas mi compañero de viaje y descubrir juntos los paisajes de mi vida.

Josué: Soy un fiel soldado rendido ante el campo de batalla de tu cuerpo.

Sofía: Diariamente inventaremos algo que sostenga nuestra pasión.

Josué: Quisiera que fueras agua para beberte toda. Mi corazón está sediento.

Sofía: ¿De qué mi amor?

Josué: Del agua pura de tu amor.

Sofía: Recibe pues un chorro interminable de mi agua, el Salto Ángel de mi amor.

Josué: Te quiero muchísimo Sofía. Quiero dedicarte algo que leí en la Biblia.

Sofía: Ay no mi amor, hoy es el matrimonio civil, déjalo para la iglesia.

Josué: No es lo que crees, es algo amoroso.

Sofía: ¿Amoroso en la Biblia?, ese libro esta lleno de crímenes, venganzas, maldiciones, hasta al pobre Cristo lo matan. Todo eso me pone muy triste.

Josué: Esto es del Cantar de los cantares y dice: son tus tetas como dos chivitos que pacen entre violetas.

Sofía: ¡Que lindo!...Gracias por existir mi amor.

Josué: ¿Estas contenta, mi vida, con nuestra boda?

Sofía: Claro mi príncipe, pero recuerda que esta no es la boda, es solo el matrimonio por el civil, es un acto administrativo, solamente.

Josué: No será muy romántico Sofía pero para la ley, es el que vale.

Sofía: Será, hay que darle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, a mi me hace más ilusión el matrimonio por la iglesia.

Josué: Si pero el que te amarra, es este.

Sofía: No me digas Josué, que ya estas arrepentido.

Josué: No mi amor, es solo un decir.

Sofía: Bueno, ¡cuidado con una sorpresita!

Josué: Sorpresita, la que nos esta dando el jefe civil que no aparece para casarnos.

Sofía: Ya lleva más de una hora de retraso, la verdad estoy estresada.

Josué: Relájate mi princesa.

Sofía: Cuéntame un chiste para relajarme.

Josué: Esta bien, escucha, este era un tipo que quiere entrar a un club de gente cochina.

Sofía: ¡Tú siempre con tus cochinadas!

Josué: ¿No te gustan mis cochinadas?

Sofía: Tú sabes a que me refiero.

Josué: ¿Te gustan o no?

Sofía: Las que hacemos en la cama si, está bien... sigue con el chiste.

Josué: Como te contaba, era un tipo que quería ingresar a un club de gente cochina, entonces tiene que demostrar que es bien guarro para que lo acepten.

Sofía: Tú no tendrías ningún problema.

Josué: ¿Puedo seguir?

Sofía: Discúlpame, sigue, no te pongas bravo.

Josué: Entonces el tipo llena la planilla de solicitud de ingreso, y al terminar se limpia el trasero con ella, la mete en un sobre y la envía.

Sofía: ¿Y entonces, qué pasó?

Josué: Recibe una carta donde le dicen que su solicitud fue rechazada.

Sofía: ¿Por qué?

Josué: Porque se limpiaba el culo.

Sofía: A ti te hubieran aceptado.

Josué: ¿Qué quieres decir?

Sofía: No te pongas bravo, pero ya que nos vamos a casar quisiera decirte las cosas que no me gustan de ti.

Josué: Tu no eres perfecta que se diga. ¿Cambiaste de champú?, hasta hace poco me entendías perfectamente.

Sofía: Te estas poniendo a la defensiva.

Josué: ¿Qué cosas, no te gustan de mí?

Sofía: No me gusta como tienes los interiores.

Josué: ¿Cómo los tengo?

Sofía: Como ticket de metro.

Josué: ¿A que te refieres?

Sofía: Amarillos y lo demás ni lo digo.

Josué: Ya que estas en eso, mi amor ¿podré decirte que cosas no me gustan de ti?

Sofía: Claro mi príncipe no quiero tener problemas después de casada, habla.

Josué: He deseado por tu causa ser anòsmico.

Sofía: ¿Se puede saber que es eso?

Josué: Anósmico es el que no puede oler.

Sofía: ¿Y eso por qué?

Josué: A mi no me gusta como hueles por allá abajo, en tu caverna.

Sofía: ¿Se puede saber a que te refieres?

Josué: Tienes una cueva endemoniadamente olorosa.

Sofía: Pues hasta hace poco era tu guarida preferida. ¿Sabes por qué no te beso cuando me haces el amor?

Josué: ¿Por qué será?

Sofía: Porque no soporto tu mal aliento.

Josué: ¿Sabes, por que no me gusta que hables tanto?

Sofía: ¿Por qué será?

Josué: Porque tienes una voz bonita, pero desagradable.

Sofía: ¿No tienes más que decirme, mi amorcito?

Josué: No me gusta como miras, tienes mirada de loca.

Sofía: Y tu eres el eslabón perdido entre el mono y el hombre.

Josué: ¿Eso piensa?

Sofía: ¿Sabes?, Dios creó tres tipos de criaturas, los animales, las personas y los ángeles, tú estas en la escala más baja.

Josué: Entonces... ¿soy un animal?

Sofía: Menos mal que no llega el jefe civil.

Josué: ¿Por qué lo dices?

Sofía: Creo que deberíamos pensarlo mejor ¿no te parece?

Josué: Eso mismo te iba a decir yo ¿te llevo a tu casa?

Sofía: No gracias, prefiero agarrar el metro.

Josué: ¿Donde vas a ir en el metro?

Sofía: Me voy a una boda

Josué: ¿Y no me llevas?

Sofía: ¡No!

Josué: Bueno adiós, me saludas a tu madre.

Sofía: Y tú a la tuya.

Sofía le lanza los zapatos que iba a usar en su boda.

Josué: ¡Tú madre!

Sofía: ¡La tuya!


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Terapeuta: Bueno, la idea es que piensen muy bien antes de dar ese paso tan trascendental. La etapa del noviazgo casi siempre es color de rosa, evitamos ver las cosas que no nos gustan de nuestros enamorados. Los dejo con el siguiente caso.
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Asistente: Disculpe padre, Olegario no ha llegado.

Terapeuta: ¿Cómo es posible, no ha llamado siquiera?

Asistente: No ha llamado.

Terapeuta: No podemos hacer perder tiempo a las parejas que han asistido hoy al cursillo prematrimonial.

Asistente: Usted conoce cada uno de los casos.

Terapeuta: Bueno, no queda otro remedio, tendré que actuar también los casos. Ahora pasemos al siguiente. ¿Qué pasaría si estamos en una situación limite que pone en peligro la boda a pocas horas de la fecha fijada y ya los gastos están hechos?

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Caso: Ya los gastos están hechos

Vemos a una pareja, un hombre y una mujer, ella lo está amenazando con un bate de béisbol.

Carmen: Tú escoges, te casas conmigo hoy y me das con tu bate esta noche o yo te reviento la cabeza con este.

Daniel: Cálmate, suelta ese bate, tranquilízate.

Carmen: No quiero.

Daniel: En estos casos hay que tener sangre fría, para razonar adecuadamente.

Carmen: Yo frígida no soy en nada y tú lo sabes.

Daniel: No quise decir eso.

Carmen: Soy de sangre caliente, no como tú, que parece que no tuvieras sangre en las venas.

Daniel: Por favor, calma y cordura, que la vida es dura.

Carmen: Como se te ocurre, querer suspender nuestra boda en el último momento

Daniel: Es por fuerza mayor.

Carmen: Si claro, la suspendemos y esperamos la próxima boda colectiva que organice la alcaldía.

Daniel: ¡Pobre mama!

Carmen: No la soporto, tu madre jodiendo hasta el último momento. Si ella no quiere estar, pues no estará.

Suena un celular y ella atiende

Carmen: Alo... ¿si de la floristería?, ¿está todo listo?, que bien… recuerden... por favor que no falte nada, todas son importantes.

Daniel: Aprovecha y cancela el pedido.

Carmen: ¡Cállate animal¡ no disculpe, no es con usted , es que el perro esta ladrando... ¿cómo?... estoy totalmente de acuerdo, un detalle que no puede faltar en la ceremonia nupcial son las flores. ¿Cómo dice?.... que con cada una de ellas podemos transmitir un lenguaje diferente.... las rosas simbolizan el amor, las violetas azules la confianza, los claveles la nobleza, las gardenias la alegría, los lirios la pureza y la azucena la delicadeza..... Si, por favor que no falte ninguna, si quiero que todo eso este presente... el amor, la confianza, la alegría y especialmente, la delicadeza... claro que si...

Daniel: Eso es lo que a ti te falta, delicadeza.

Carmen: Alo!.... por favor, recuerde bien todo lo que acordamos, los detalles para adornar la iglesia, si claro bastantes flores en los bancos del pasillo central y en el pórtico del templo... si lucen muy bien y aumentan la magia de la ceremonia nupcial, si es importante usar los listones de cintas blancas, el bouquet como lo acordamos, ¿están listos los arreglos para el salón de festejo?, los centros de mesa con mucha clase, ... si que provoque llevárselo, de todos modos, lo hacen... claro, pero quien aguanta las criticas... no por favor… esmérense en eso... los adornos del carro de la boda... en fin, todo lo relacionado con la ambientación de la boda... tenemos que crear un ambiente nice, cargado de muchas energías positivas....así es... claro que sí....muy amable... ah..que las flores del cortejo son por la casa... gracias, ciao.

Daniel: ¿Y ahora, que hacemos?

Carmen: Agarra un papel y un lápiz y escribe, que nos falta la reseña para las páginas sociales del periódico, escribe: “La hermosa pareja formada por Carmen Titina Estupiñán y Daniel Guerrero recibió el sacramento del matrimonio en la iglesia de las Sagradas Llagas de Cristo, la cual estuvo elegante y regiamente decorada para esperar a la hermosa y distinguida novia. El traje de un blanco radiante como el blanco de los ojos de la novia y la pureza de su alma era un diseño exclusivo de Arman, la bisutería que hacia juego con el color de las uñas, diseño exclusivo de Mamerto Flores. La recepción ofrecida en medio de hermosas flores, colmada de familiares y amistades del jet set capitalino, se celebró en los salones especialmente decorados de la Quinta Cuchufleta en una exclusiva y muy selecta urbanización de la capital.
Daniel: ¿Que vamos hacer con mama?

Carmen: La metes en la bañera y le echas bastante hielo, ya mañana veremos.

Daniel: ¿No se te ocurre otra cosa?

Carmen: No me arruinará mi boda, eso te lo aseguro, como se le ocurre morirse, precisamente hoy.

Daniel: No es su culpa.

Carmen: Parece que lo hubiera hecho con toda la mala intención.

Daniel: Respeta un poco... no digas eso... ¿Por qué no podemos suspender la boda por ahora?

Carmen. Porque ya los gastos están hechos.


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Terapeuta: Hablando de gastos… no sé dejen llevar por la desesperación…
En las bodas lo importante es el amor entre los novios y lo simbólico que ellas representan además de ser uno de los principales sacramentos. La celebración de la unión de un hombre y una mujer ante la comunidad y Dios. Claro en el siglo XXI hay variantes pero para la Iglesia, las cosas son difíciles de cambiar. En el siguiente caso veremos una de estas variantes donde además debemos reflexionar que en una boda lo importante no es la fiesta, el viaje de bodas o el vestido de la novia. Como por ejemplo en el siguiente caso: “Solo quería casarme con un vestido fashion.”

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Caso: Solo quería casarme con un vestido fashion

Vemos a una pareja de hombres, uno de ellos esta vestido de mujer.

La Cucú: No creo que vestirse de mujer sea ningún delito, además estamos en Europa, en el aeropuerto de una ciudad del primer mundo.

Funcionario del aeropuerto: Por supuesto que en Europa eso no es delito, aquí si usted quisiera podría vestirse de extraterrestre y nadie le diría nada.

La Cucú: ¿Entonces a que se debe el interrogatorio?

Funcionario del aeropuerto: Nos parece sospechoso que en un mismo vuelo viajen veintidós hombres vestidos de mujer.

La Cucú: Ya les dije somos peluqueras, veníamos a una convención de estilistas del cabello.

Funcionario del aeropuerto: Pero para cortar el cabello no hace falta vestirse de mujer.

La Cucú: Bueno, ¿cómo le digo?, mire somos locas, travestís, transformistas, algunos transexuales, cada quien tiene sus motivos, nos tendría que preguntar a cada uno o una como prefiera.

Funcionario del aeropuerto: ¿Todos ustedes se conocían?

La Cucú: Es tan difícil conocer a alguien. Pero podría decir que si, ellas son muy buenas amigas, nunca nos separamos, ni nunca nos separarán.

Funcionario del aeropuerto: ¿Cuál es su nombre?

La Cucú: Diego Rodrigo del Carmen Álvarez Navarrete, nunca me gusto ese nombre cuando en la escuela pasaban la lista de asistencia, y el profesor me nombraba, mis compañeros se burlaban y decían Navarrete para darle por el culete, ahí fue que me acostumbre.

Funcionario del aeropuerto: ¿A que le dieran por el culete?

La Cucú: Claro que no, me acostumbre a decir mi nombre completo y a desear cambiarlo.

Funcionario del aeropuerto: Disculpe, los demás se referían a usted con un alias.

La Cucú: Si, me dicen la Cucú.

Funcionario del aeropuerto: ¿Por qué le dicen así?

La Cucú: Por los relojes suizos.

Funcionario del aeropuerto: ¿Y eso, como así?

La Cucú: ¿No ha visto nunca un reloj cucú?, cuando da la hora sale un pajarito de una casita y dice cucú- cucú- cucú.

Funcionario del aeropuerto: Si los conozco, pero cuál es la razón para ese apodo.

La Cucú: Porque soy muy puntual y me gustan los pajaritos.

Funcionario del aeropuerto: Ya entiendo. ¿Tiene usted muchos amigos?

La Cucú: Siempre fui un niño que veía ángeles y demonios aquí en la tierra.

Funcionario del aeropuerto: ¿A qué se refiere?

La Cucú: Siempre fui un niño sin amigos, pero amigas tenia por montones. Uno siempre busca lo que le falta.

Funcionario del aeropuerto: Es mejor que colabore no queremos utilizar métodos violentos.

La Cucú: Soy pacifica, como la paloma de la paz.

Funcionario del aeropuerto: No me gustan las palomas.

La Cucú: Me acabo de acordar de un palíndromo.

Funcionario del aeropuerto: ¿Y eso que es?

La Cucú: Escriba en un papel: “Amo la paloma”, por favor lo lee al derecho y al revés.

Funcionario del aeropuerto: Amo la paloma..... Amo la paloma, se lee igual.

La Cucú: Eso es un palíndromo una palabra o frase que se lee igual al derecho o al revés.


Funcionario del aeropuerto: No hemos venido aquí para hablar de palomas. A que venían para este país. ¿Cuál fue la razón de que hicieran eso?, ¿fue por dinero?

La Cucú: El dinero no lo es todo en la vida, pero como ayuda. Siempre desee un mundo alterno al que tenia. He sido una víctima del ardiente amor.

Funcionario del aeropuerto: ¿Por qué intentó probar con eso?

La Cucú: Está en mi existencia el probar toda clase de cosas.

Funcionario del aeropuerto: ¿Y su demás amigos que venían en el mismo avión?

La Cucú: Son como la rana con la vaca.

Funcionario del aeropuerto: ¿Cómo es eso?

La Cucú: Una vez una rana estaba tomando agua en un charco y se aproximo una vaca para lo mismo, la rana sintió envidia de la vaca y empezó a inflarse para imitarla, hasta que explotó.

Funcionario del aeropuerto: Lo que puede explotar son los dediles que te tragaste. No vale la pena que siga ocultándolo, uno de tus amigos acaba de fallecer, hace poco se le reventó uno de los dediles con la cocaína, en el estomago.

La Cucú: Los dediles los revise muy bien que estuvieran bien sellados, uno solo que se rompa y se va una derechito al infierno, después de una muerte bien dolorosa.

Funcionario del aeropuerto: ¿Entonces lo reconoce?, ¿Por qué lo hizo?

La Cucú: Siempre he sido más terca que una mula, y en eso me convertí. Me utilizaron como una mula más.

Funcionario del aeropuerto: ¿Cuál fue el motivo?

La Cucú: El deseo de complacer a un amante puede durar más que el amor, lo decidí un día que parecía cargado de promesas.

Funcionario del aeropuerto: No lo entiendo.

La Cucú: La culpa de todo la tiene Carolina Herrera.

Funcionario del aeropuerto: Explíquese mejor.

La Cucú: Quería casarme con mi novio por todo lo alto.

Funcionario del aeropuerto: Continúe, sigo sin entender.

La Cucú: Siempre he creído en el poder de las fotografías sobre el tiempo, la vida y la muerte.

Funcionario del aeropuerto: ¿A qué se refiere?

La Cucú: Un día estaba con mi novio revisando los detalles de nuestra boda cuando vimos en una revista una fotografía de un vestido de novia diseñado por Carolina Herrera, decidimos que con ese vestido tenía que celebrar nuestra boda. ¿Usted sabe lo costoso de un traje como ese?

Funcionario del aeropuerto: ¿Fue por eso, entonces?

La Cucú: Solo quería casarme con un vestido fashion.


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Terapeuta: La vida te da sorpresas dice una canción y es verdad, lo digo por lo que acaban de ver y también por lo que verán a continuación con “Un bombón para dos”

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Caso: Un bombón para dos

Margot: ¿Qué es lo me quieres contar? ¿Por qué estás tan preocupada?

Tamara: Siempre me he preguntado la diferencia entre erotismo y perversión.

Margot: Es muy simple si un hombre te hace llegar al orgasmo con el roce de una pluma sobre tu cuerpo… eso es erotismo.

Tamara: ¿Y cuándo es perversión?

Margot: Si la pluma está todavía pegada al pollo.

Tamara: ¡Gracias por la aclaratoria! Pero no es por eso que estoy preocupada.

Margot: ¿Entonces, cual es la razón?

Tamara: ¿Margot, tú sabes que me caso mañana?

Margot: Por supuesto, que lo sé Tamara, mañana es tu boda por el civil ¿No me digas que tienes duda?

Tamara: Algo.

Margot: ¿Acaso Willy no aprobó alguna prueba?

Tamara: Aprobó las tres pruebas que siempre aplico. Los tres filtros.

Margot: ¿Cuáles son esos tres filtros?

Tamara: En la primera cita doy mi cuerpo, en la segunda mi nombre y en la tercera el teléfono. Willy es el único que me llama.

Margot: Ya sé, ¿conseguiste a otro más dotado?

Tamara: No, hasta ahora Willy sale ganando en ese sentido, siempre queda en primer lugar.

Margot: No entiendo tu duda ¿Acaso te engaña con otra mujer? Termina de decirme lo que te preocupa.

Tamara: Lo quiero mucho pero lo engaño también bastante.

Margot: Bueno pero eso quedó atrás, por algo te has decidido por él y acordaron la boda.

Tamara: Willy descubrió que lo había engañado con Julio.

Margot: ¿Quién es Julio?

Tamara: Un compañero de la universidad, se graduó con Willy. Hacía tiempo que no se veían.

Margot: ¿Y qué pasó?

Tamara: Willy lo invitó a la boda y cuando le dijo quien era la novia, se descubrió todo.

Margot: ¿Y entonces?

Tamara: Lo invitó a tomar unos tragos en mi casa.

Margot: ¿Para descubrirte?

Tamara: Es posible.

Margot: ¿Y qué pasó?

Tamara: Me lo presentó y yo le fui sincera, le dije que lo conocía y le conté todo.

Margot: ¿Y cómo reaccionó Willy?

Tamara: Me agradeció que hubiera sido tan sincera. Me expresó que ahora si estaba completamente seguro de casarse conmigo, ya que me tenía completa confianza. Me dijo que se sentía cada vez mas enamorado de mí.

Margot: No entiendo entonces tus dudas.

Tamara: Mis dudas nacen por lo que pasó después.

Margot: ¿Y qué fue lo que pasó? Cuéntame, no aguanto el suspenso en que me tienes.

Tamara: Con los tragos, la conversación se fue tornando cada vez más picante y caliente.

Margot: Me hubiera gustado estar ahí. Sigue, no dejes de contarme, por favor, con todos los detalles posibles.

Tamara: Después de unos tragos, perdieron todos sus prejuicios, los dos empezaron a coquetear conmigo. Jamás me había sentido tan excitada y deseada.

Margot: ¡Que puta!

Tamara: ¿Qué has dicho?

Margot: ¡Qué suerte que tienen algunas!

Tamara: ¡Gracias!

Margot: Disculpa… continúa.

Tamara: Perdieron todos los limites, me embistieron por todos lados, estaba muy orgullosa de ser el centro de atención de los dos, hasta que deje de serlo.

Margot: No entiendo ¿qué pasó?

Tamara: Willy y Julio me dejaros sola, quedé como espectadora.

Margot: ¿Espectadora de qué?

Tamara: Me dejaron a un lado y se entregaron uno al otro con una pasión desenfrenada.

Margot: No puede ser… ¿y qué hiciste?

Tamara: Grite enloquecidamente, con toda la fuerza de mi rabia ¡Willy!!!

Margot: ¿Y entonces?

Tamara: Ni se inmutaron, siguieron besándose y metiéndose manos por todos lados.

Margot: ¡Dios mío! ¿Qué hiciste?

Tamara: Le volví a gritar ¡mira, que esta semana te casas conmigo!

Margot: ¿Y entonces?

Tamara: Reaccionó por un segundo y me respondió ¡claro, mi amor no lo he olvidado! Y siguió dándole a lo suyo.

Margot: No puedo creerlo ¿y tú te quedaste así sin más?

Tamara: ¡Claro que no!

Margot: ¿Qué hiciste, entonces?

Tamara: Señale a Willy autoritariamente con el dedo y le dije: ¡Está bien! Pero con él solamente.

Margot: ¿Y qué contestó?

Tamara: Me lo prometió.

Margot: Ahora, entiendo tus dudas.

Tamara: ¿Y qué me aconsejas?

Margot: Tú sabes que Willy siempre me ha parecido un bombón.

Tamara: ¿Y qué me quieres decir con eso?

Margot: Simplemente, que más vale un bombón para dos que una mierda para una sola.

Tamara: Tienes razón, mañana habrá boda ¡donde comen dos, pueden comer tres!
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Terapeuta: Es bueno no ser egoísta pero reflexionen si estarían dispuestos a compartir algunas cosas y además con quienes. Es importante que tomen en consideración que estos casos son tomados de la vida real. Son experiencias escuchadas por mí en mi consulta como terapeuta y en mis vivencias como sacerdote en el confesionario. La experiencia de los demás nos puede servir para no repetir los mismos errores. Ahora pongan atención a lo que puede pasar cuando nos dejamos llevar por lo primero que vemos. Como en el siguiente caso “La última serenata”

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Caso: La última serenata

Roberto: No sabes cuánto te agradezco que me acompañes con la guitarra en este momento tan importante de mi vida.

Adolfo: ¿Falta mucho?

Roberto: No, ya llegamos, es en ese edificio, (señala hacia el público) ¿no ves aquella ventana con la cortina rosada?

Adolfo: Si.

Roberto: Es la ventana de la mujer con la cual voy a compartir el resto de mi vida.

Adolfo: Bueno pero ya estás casado con ella, aunque todavía no vivan juntos, ¿para que esta serenata?

Roberto: Solo me case por el civil, la de mañana es la boda definitiva. Además quiero darle una sorpresa a ella le encantan las rancheras. Quiero darle una última serenata.

Adolfo: ¿Y cuál ranchera le cantamos?

Roberto: El Rey, por supuesto, quiero demostrarle que sigo siendo el rey.

Adolfo: Si te la hubiera dado ya, seguro que no tuvieras este detalle.

Roberto: No seas soez, solo la haré mía con la aprobación y bendición de la santa madre iglesia

Adolfo: Se te puso puritana no quiso entregársete.

Roberto: Al contrario yo fui el que no quiso y déjame decirte que ella me lo pidió varias veces.

Adolfo: Yo no hubiera podido aguantar tanto.

Roberto: Ese eres tú, yo soy muy respetuoso de la iglesia, soy muy creyente.

Adolfo: Sinceramente pienso que la iglesia debería ocuparse de otras cosas y dejar de joder a la gente.

Roberto: No seas blasfemo.

Adolfo: ¿Qué significa eso?

Roberto: Pecador, sacrílego, etcétera.

Adolfo: Lo de sacrílego no sé qué vaina es, pero pecador a mucha honra.

Roberto: ¡Bueno ya!, no vinimos aquí para hablar de eso.

Adolfo: Bueno date ahí pues.

Roberto: (Empieza a cantar) Una piedra en el camino me mostró que mi destino era rodar y rodar… (Lo interrumpe una voz masculina que le grita)

Voz en off: ¡Cállate borracho malparido!

Adolfo: Alguien como que se arrechó.

Roberto: Que gente más vulgar, menos mal que mi mujer se muda mañana conmigo.

Adolfo: ¿Qué hacemos?

Roberto: Seguir cantando.

Adolfo: Pero es que no prende la luz de la ventana ¿será que no está?

Roberto: Claro que está lo que pasa es que se acostó temprano.

Adolfo: Empieza pues, sigue con la canción. Canta más duro para que se despierte.

Roberto: (Empieza a cantar de nuevo) Una piedra en el camino me mostró que mi destino era rodar y rodar… (Lo interrumpe una voz que le grita)

Voz en off: ¡Cállate borracho de mierda! ¡Una piedra te voy a lanzar sino cierra la bocota!

Adolfo: No le hagas caso, sigue cantando.

Roberto: (Empieza a cantar de nuevo) Una piedra en el camino me mostró que mi destino era rodar y rodar… (Lo interrumpe de nuevo la misma voz)

Voz en off: ¡Cállate miserable!

Adolfo: ¡Mira, prendió la luz!

Roberto: Pobrecita la desperté.

Adolfo: ¿Estás seguro que es esa la ventana de tu mujer?

Roberto: ¿A qué viene esa pregunta?

Adolfo: Me pareció ver a un tipo desnudo, ¿será el padre, el hermano?

Roberto: No, eso no puede ser, ella vive sola.

Adolfo: ¡Te juro que vi a un tipo! ¡Mira, ahí está!

Voz en off: ¡Cállate vale, déjanos tranquilo!

Roberto: ¡Dios mío, no puede ser!

Adolfo: ¡Que perra!

Roberto: No seas grosero, falta de respeto, mi mujer es una santa, debe haber alguna explicación.

Adolfo: Mi Pana, perdóname, pero no puedes ser tan ciego.

Roberto: ¿Quién eres tú?

Voz en off: Yo soy Francisco ¿y tú?

Roberto: Soy Roberto, la pareja de la persona que está ahí contigo, dile que se asome, ¡inmediatamente!

Voz en off: Voy a preguntarle si te quiere ver.

Roberto: No seas descarado y dile que se asome.

Adolfo: ¡Qué barbaridad! Hacerte eso, un día antes de la boda, ¡mira ahí está otra vez el tipo!

Voz en off: No quiere asomarse, dice que no te conoce.

Roberto: Me estás haciendo perder la paciencia dile a Valeria que se asome inmediatamente, ¡no joda!

Voz en off: ¿Valeria? , mira borracho, estás loco o drogado, yo estoy aquí con mi Roberta.

Adolfo: ¿Estás seguro que ese es el edificio?

Roberto: (Dirigiéndose hacia el hombre de la ventana) ¿Ese es el apartamento 15 R?

Voz en off: Si.

Roberto: ¿Del edificio Comodoro?

Voz en off: ¡Animal! ese es el edificio del frente.

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Terapeuta: La vida te da sorpresas dice una canción y es verdad, lo digo por lo que acaban de ver y también por lo que verán a continuación con “Las bodas de plata”. Piensen mucho cuando juren estar juntos para siempre.
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Caso: Las Bodas de Plata

Vemos a dos mujeres, una señora y una muchacha de servicio, la señora esta revisando unas facturas, mientras toma una taza de chocolate y la muchacha está haciendo oficios del hogar.

Zamira: ¡Que rica está la taza de chocolate que me preparaste! Gracias Josefina.

Josefina: Siempre a la orden señora.

Zamira: No quiero seguir revisando estas facturas…Siempre la rutina de llegar del trabajo y tener que ver y enojarme con esta maldición eterna de recibos de la luz, el teléfono, el gas, el condominio, el Internet, la televisión por cable y pare usted de contar. ..Nunca tengo tiempo de hablar contigo, mas de dos o tres palabras, ocasionalmente y por alguna razón muy concreta, siéntate aquí conmigo.

Josefina: Gracias señora.

Zamira: Me encanta cuando llego de la oficina y me recibes con una taza de aromático y delicioso chocolate.

Josefina: ¡Qué bueno que le guste señora! Yo estoy muy contenta de trabajar para usted.

Zamira: Yo también estoy muy contenta contigo y quiero aprovechar la ocasión para agradecerte por tu eficiencia en las labores domesticas. Me encanta cómo me planchas los vestidos, me ordenas el closet, la habitación… Con toda sinceridad, no tengo nada que reprocharte.

Josefina: Se hace lo que se puede.


Zamira: Por cierto, ¿a qué fecha estamos hoy?

Josefina: Hoy es dos de diciembre.

Zamira: Dos de diciembre… Hoy estaría celebrando las bodas de plata con mi marido Manuel sino se hubiera ido hace un par de años… Teníamos mucha ilusión de celebrar nuestras bodas de Plata… (Suspiro) Recuerdo que en las noches de pasión con mi difunto esposo le decía con voz jadeante “me provoca comerte, me encantas”... (Risas)…. Hablando de comida, te quería felicitar, por tu sazón al cocinar.

Josefina: Gracias, señora.

Zamira: Tus platos son una verdadera delicia.

Josefina: Me contenta mucho que le guste mi sazón.

Zamira: Sin embargo, he notado que de una semana para acá, tu sazón no es la misma, ¿te pasa algo?

Josefina: No señora, preparo la comida con el mismo cariño de siempre.

Zamira: No sé, pero no tiene ese toque de sabor que me gustaba tanto.

Josefina: Es posible que se deba a que se me terminó el adobo que conseguí en el gabinete de la cocina, el primer día que cocine en esta casa.

Zamira: ¿El adobo?

Josefina: Si, desde entonces cada vez que preparaba algo de comer lo utilizaba… Hasta hace una semana atrás, que se me terminó. Para mí, que es eso, es lo único que he dejado de usar.

Zamira: No recuerdo haber comprado nunca un pote de adobo… Además, yo lo detesto, prefiero al igual que mi difunto y siempre recordado esposo, la comida con poco condimento.

Josefina: ¿No se acuerda del adobo?

Zamira: Josefina, nunca he comprado ningún pote de adobo, no sé de qué me hablas, por favor explícate mejor.

Josefina: Señora me refiero al adobo que tenía usted en ese potecito tan bonito que estaba medio escondido en el gabinete de la cocina, el de metal con las crucitas y florcitas plateadas.

Zamira: ¡Santo cielo!. El secreto de tu sazón Josefina, eran las cenizas de mi difunto marido que tan celosamente había guardado en lo más profundo del gabinete de la cocina. ¡Ay Dios mío, me lo comí!


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Terapeuta: Tengan cuidado cuando en la ceremonia juren el matrimonio para siempre, puede ser que el matrimonio se prolongue mas allá de la muerte. Bueno, la idea es que piensen muy bien antes de dar ese paso tan trascendental. La etapa del noviazgo casi siempre es color de rosa, evitamos ver las cosas que no nos gustan de nuestros enamorados. Pues bien, en el siguiente caso es importante no dejarnos arrastrar por las apariencias, por ejemplo una cara bonita, no debemos ver solamente el exterior sino también el interior de las personas. En muchas ocasiones las cosas no son lo que parecen. Les dejo con el caso que hemos denominado: “La foto de la boda”. Ahora mismo con la ayuda de mis asistentes se los presentamos.
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Caso: La foto de la boda.

Alejandra: ¡Dios mío!, no recuerdo nada de mi boda, por más que veo y vuelvo a ver esta fotografía, no la recuerdo.

Doctor: No se desespere, obsérvela detenidamente. Trate usted de recordar algo, ¿no le dice algo esa foto?, fue lo único que encontraron en su cartera cuando se quedó sin memoria.

Alejandra: Todo lo demás de valor se lo robaron en el metro, me dijo la policía. ¡Claro quién se iba a robar esta foto!

Doctor: ¿Por qué lo dice?

Alejandra: El traje de novia parece un disfraz y mi marido es horroroso.

Doctor: ¿Que más ve en la foto?

Alejandra: Él vestido de negro, yo vestida de blanco.

Doctor: Lea la dedicatoria de la foto.

Alejandra: Para mi pichona, de su maridito Hernán el día de su boda.

Doctor: ¿No le dice nada ese nombre?

Alejandra: Nada me revela su nombre ni sus facciones.

Doctor: ¿Nadita de nada?

Alejandra: El nombre no me dice nada, pero la cara de mi marido me dice que debo de estar loca para haberme casado con semejante mamarracho. Doctor, dígame la verdad ¿estoy loca?

Doctor: ¿Quién no está loco hoy día? No le hemos hecho todavía todas las pruebas, pero no parece estarlo, por lo menos hasta ahora no ha demostrado estar más loca que cualquiera.

Alejandra: Gracias, doctor.

Doctor: Además el amor es ciego, si viera usted a mi esposa.... todavía no me explico cómo pude casarme con ella.

Alejandra: ¿Tiene dinero?

Doctor: Ni siquiera tiene dinero, pero no hablemos de mí sino de usted.

Alejandra: Discúlpeme.

Doctor: Trate usted de recordar algo. Se trata de su boda, algo muy importante para toda mujer, algo debe recordar…Por ejemplo, que es lo último que se le viene a la cabeza.

Alejandra: Lo que recuerdo es que estaba en un vagón de metro todo atiborrado de gente, sin aire acondicionado.

Doctor: De verdad eso es para volverse loco... ¿qué más?

Alejandra: La gente sudaba una barbaridad...

Doctor: ¡Qué asco! Siga... cuénteme.

Alejandra: Lo peor era la mezcla de olores, algo inaguantable... recuerdo que me aferré a la cartera, se me nubló la vista, me maree y ahí fue donde me caí sentada, desmayada.

Doctor: Le hicimos las pruebas de sangre, estamos esperando los resultados, es posible que le hayan dado la burundanga.

Alejandra: A lo mejor fue mi marido con esa cara se puede esperar cualquier cosa.

Doctor: La policía está investigando pero no lo creo, pobre hombre, que sea feo no quiere decir que sea un delincuente.

Alejandra: Doctor, le confieso algo, prefiero quedarme sin memoria, que volver con mi marido.

Doctor: No sea negativa, eso no conduce a nada bueno. ¿Qué cortina de hierro se levanta entre ustedes que impide que se acerquen?

Alejandra: No lo sé. Veo y reveo esta foto y lo único que saco en conclusión es que aborrezco las bodas

Doctor: ¿Por qué esa conclusión tan drástica?

Alejandra: Además de no gustarme mi marido, el traje es espantoso, no me explico cómo pude ponerme semejante adefesio. Y esas flores...

Doctor: La verdad yo tampoco me explico por qué escogieron esas flores si cuando le dimos un ramo, pensando que eran sus flores preferidas casi se muere usted de la alergia que le dio. Bueno claro, el ramo de la boda era de plástico.

Alejandra: Y todavía me pregunta ¿cómo puedo llegar a concluir que aborrezco las Bodas?... no me explico cómo me dejaron casar con un ramo de flores plásticas, eso lo que demuestra es que no tengo amigos y menos familia.

Doctor: No se apresure usted. Ya vendrá alguien que la reconozca, la gente entrépita y chismosa es la que sobra.

Alejandra: Quiera Dios que no sea mi marido el que me reconozca, ojala se haya olvidado de mi.

Doctor: Olvídese de eso y trate de recordar lo otro.

Alejandra: Estoy desesperada...

Doctor: No se desespere (Sonido, llaman al doctor). Discúlpeme un momento. Ya regreso. (Se queda Alejandra sola por unos segundos. Entra el doctor con buen semblante) Se descubrió todo.

Doctor: ¿A qué se refiere?

Enfermera: La foto no es de verdad.

Alejandra: Ya sabía yo, que tantas desgracias no podían venir juntas, un marido horroroso, un adefesio de traje, unas flores de plástico, seguro que hicieron un montaje para perjudicarme... eso es.

Doctor: No, no se trata de eso.

Alejandra: Hable por favor, ¿llamó la policía?


Doctor: No

Alejandra: ¿Y entonces? Hable de una buena vez.

Doctor: Llamaron del teatro.

Alejandra: ¿Del Teatro?

Doctor: Necesitan la foto para el programa de mano de la obra de teatro donde está actuando usted. Señora, usted es una actriz.

Alejandra: ¡Ah! ¡Qué alivio! De golpe vino la claridad ¡ya me acordé!

Doctor: ¿Recuerda usted todo?

Alejandra: Bueno casi.

Doctor: ¿A qué se refiere?

Alejandra: Obviamente, la última parte de la obra tengo que ensayarla más.

Doctor: Bueno, eso no está ya en mis manos.


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Terapeuta: Les aconsejo revisen el álbum de fotos donde aparecen con sus respectivas parejas, estúdienlas y reflexionen como se ven juntos. En muchas ocasiones es necesario ver a través del espejo de unas fotografías No se dejen llevar por la apariencia. El siguiente caso se los presento como terapeuta más no como sacerdote. Como sacerdote se aconseja lo contrario. Así que como terapeuta les presento otra situación que mis asistentes han llamado: “Me case sin velo”.

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Caso: Me case sin velo

Consuelo: Hola Lenni, tanto tiempo sin verte amiga. No habías vuelto por la peluquería. Ya terminé con la otra cliente, siéntate para hacerte las uñas. Por cierto me dijeron que te divorciaste, la verdad no puedo creerlo, duraste tan poco casada. La gente es una cosa seria , no sabes la cantidad de chismes y rumores que he escuchado. Por fin que fue lo que te pasó.

Lenni: No sé como decírtelo Consuelo. Tú sabes lo que yo quería a mi novio. Sabes bien lo importante que es una boda para una mujer. La perfección que alcanzan dos personas al convertirse en una.

Consuelo: Ese día te vi contentísima.

Lenni: Lo estaba. Me sentía la más bella y afortunada de todas las novias.

Consuelo: Lucias bellísima en la iglesia y en la fiesta.

Lenni: Todo era dicha, olor a jazmín y alegría dentro de la blancura de mi traje de novia.

Consuelo: Parecías una reina.

Lenni: Iba vestida por el caudal de mi amor, arrastrada por el viento de la pasión que mi novio soplaba sobre mí.

Consuelo: ¡Qué lindo lo que dices! Recuerdo que te fuiste tan feliz para celebrar la noche de bodas, no entiendo, ¿qué te pasó?

Lenni: Eso me pasa por casarme sin velo.

Consuelo: No entiendo yo te vi con velo y corona.

Lenni: Me refiero a que no me debí casar sin verlo.

Consuelo: ¿Sin ver qué?

Lenni: Ver el bosque pero también el árbol.

Consuelo: Por favor ve al grano.

Lenni: Antes de casarme vi el bosque, es decir, lo vi en general, pero no le vi el árbol.

Consuelo: Ah te refieres a eso... ya caigo… ¿estaba castrado?, ¿Lo mordió un perro?.

Lenni: Peor que eso.

Consuelo: No puedo imaginarme algo peor que eso.

Lenni: No tenía nada.

Consuelo: No puede ser, algo tendría que tener.

Lenni: Créeme, no tenía nada.

Consuelo: Explícate mejor, Lenni. No se le puede haber desaparecido por más frío que haya estado el aire acondicionado en la habitación.

Lenni: Temblaba de gozo cuando entre en la cámara nupcial. Se desató la noche y mi cuerpo le ofrecí.

Consuelo: ¿Y entonces?

Lenni: Me encontraba sumida en el espesor de la noche de bodas. Recuerdo que estaba quietecita, encima de las sábanas, con los ojos cerrados, solo cubierta por mi desnudez. Expuesta como una flor esperando su picaflor, su tucusito.

Consuelo: ¿Y entonces?

Lenni: En mi pasión, recuerdo que le dije: Atraviésame con tu espada justiciera....Siempre me lo imaginaba como un soldado con su lanza lista para el combate.

Consuelo: ¡Qué romántico!... disculpa, sigue...

Lenni: Mi cuerpo quedó carcomido por los recuerdos de algo que nunca fue.

Consuelo: ¿A qué te refieres?

Lenni: Trató de consumar el matrimonio con una prótesis.

Consuelo: ¡Dios santo!

Lenni: Como lo escuchas...... ¡con una prótesis!

Consuelo: ¿Y cómo te distes cuenta?

Lenni: Con el movimiento, sin querer, apreté el interruptor de la luz que estaba al lado de la cama y la habitación se iluminó. La noche se encendió para mi desgracia.

Consuelo: Eso necesita mucha comprensión, amiga… Mucho amor.

Lenni: Que se lo dé su madre. Me engañó.

Consuelo: Trata de entenderlo. Pobrecito.

Lenni: No puedo, además no es pobrecito.

Consuelo: ¿A qué te refieres?

Lenni: No es él. Mi novio era una mujer.

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Terapeuta: Bueno, recuerden como terapeuta les aconsejo no lleguen a la boda sin velo, ustedes saben a que me refiero. Como sacerdote les recomiendo que se pongan el velo para la ceremonia de la boda por la iglesia. Más no puedo decirles me ocasionaría problemas con el Vaticano. Con esta reflexión les aconsejo que se pongan en el lugar del otro. ¿Qué pasaría con el mundo al revés?

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Caso: El mundo al revés

Vemos a cuatro hombres tomando cervezas y jugando domino en una mesa, dos de ellos están embarazados, de varios meses.

Tomás: Compadre, esta cerveza está buenísima, como a mi gusta, fría y fuertecita.

Adolfo: ¿Compinche eso no le hace daño para el embarazo?

Tomás: La verdad no lo sé y no me importa mucho, me da rabia que tenga que casarme obligado porque me dejaron preñado.

Tony: Yo lo estaba buscando, pero mi mujer no quería preñarme. Yo si lo quiero tener. Por eso tratare de no tomar mucho, además la resaca mañana no me dejaría hacer bien los oficios en la casa, después mi esposa me mata.

Dairo: Yo la verdad le tengo terror de acostarme con una mujer sin cuidarme, por ahora no quiero muchachos. Esa boda no me la pierdo, ¿ya tienen todo listo?

Tomás: Creo que sí. Mi mujer se está ocupando de todos los detalles, me dice que yo no haga nada, que solo me quede en casa descansando, solo me da permiso para salir con ustedes.

Tony: No sé la razón por la que cambió de idea, mi mujer, la Esperanza llegó de un día fuerte en la oficina y desnuda después de tomar un baño me dijo: quiero hacerte un muchacho y así fue que me dejó preñado.

Adolfo: Ayer tuve una pesadilla, estaba en la edad de piedra y una mujer cavernícola lujuriosa me arrastraba como macho servil por la cabellera, que imagen más horrible.

Dairo: Eso de casarse obligado es muy feo.

Tomás: Si pero ustedes saben, la gente habla mucho y después piensan que uno es un cualquiera que se acuesta con la primera mujer que aparezca. No está bien visto ser padre soltero.

Adolfo: Las mujeres deberían saber lo que es parir, así no estarían regando muchachos por ahí.

Dairo: Eso de tener una especie de alien dentro de uno a mi me da grima. No tengo ningún espíritu paternal, ¡no que va!, que paran otros.

Adolfo: Yo recurriría a la fecundación in vitro, a la clonación, a los padres de alquiler, hay tantos adelantos hoy en día.

Dairo: No es justo que los problemas de la carga del embarazo y el parto no tenga nada que ver con las mujeres.

Tony: A mi me gusta cuando se me mueve, mañana por cierto me hago el eco, estoy emocionado por saber si es varón, hembra o hermafrodita.

Adolfo: ¿Y la Esperanza está contenta con el embarazo?

Tony: Si supiera que en estos días se atrevió a decirme, que pensaba hacerse una prueba de maternidad para estar segura de que era de ella.

Tomás: Esa es la ventaja que tenemos nosotros, un hombre puede tener la absoluta seguridad de que es el padre genético de cualquier niño al que dé a luz.

Dairo: ¿Y lo vas a tener por cesárea, Tony?

Tony: Si, la doctora me dijo que era muy estrecho para el parto natural.

Tomás: A mí que me hagan también cesárea eso de parirlo de manera natural es demasiado doloroso, después no puede uno sentarse tranquilo, por meses, que incomodidad.

Tony: Además se te deforman las nalgas... ustedes saben que eso es lo primero que ven las mujeres.

Adolfo: Díganme cuando se tienen morochos, válgame Dios, que sufrimiento.

Dairo: Bueno, no hablen tanto y párenle un poco al juego, que se trancó.

Adolfo: Deberíamos descansar, mientras viene del trabajo Roberta, la mujer de Tomás a buscarlo, mañana es su boda y tenemos que estar frescos como lechugas.

A Tomás le dan los dolores de parto…


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Terapeuta: ¿Han quedado sin palabras? Esto que acaban de ver iba especialmente con los caballeros. Pónganse en el lugar de sus futuras esposas y van a poder entenderse mejor. Espero que los casos presentados les hayan sido de utilidad y sirvan para que tengan una vida en pareja feliz, pueden ir en paz, gracias.
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FIN